jueves, 20 de noviembre de 2014

La poesía ausente

     Con motivo del Día Internacional de la Infancia, en la página web de El cultural ha aparecido hoy Páginas para compartir, una lista de diez "bellos libros" de literatura infantil publicados en 2014 y elegidos por la colaboradora de dicha publicación Cecilia Frías. Según se sostiene en la introducción, se trata de "páginas para compartir por las noches con los más pequeños. Para leerles con calma en el sofá. Para introducirles en el placer de la lectura. Porque, no lo olvidemos, ellos son los lectores de mañana". Repasada la lista, no queda más remedio que concluir que los niños de mañana no leerán poesía y que a los lectores adultos de hoy, por lo visto, eso mismo no les importa en absoluto.

miércoles, 5 de noviembre de 2014

El clásico de la semana es...



       Ya se murió el burro, una canción popular española muy conocida que viene a cuento porque creo que forma un perfecto díptico de tema mortuorio con el poema de Emily Dickinson que fue el clásico de la semana pasada, y porque tiene dos versos realmente antológicos en su lapidaria y estoica sencillez: “Ya lo llevo Dios / de esta vida miserable”. 

Ya se murió el burro
que acarreaba la vinagre,
ya lo llevó Dios
de esta vida miserable.

Estribillo
Que tururururú,
Que tururururú,
Que tururururú,
Que tururururú.

Él era valiente,
él era mohíno, 
él era el alivio
de todo Villarino.

(Estribillo)

Gastaba polainas,
chaqueta y chaleco
y una camisola
con puños y cuello.

(Estribillo)

Llevaba anteojos,
el pelo rizado
y en las dos orejas
un lazo encarnado.

(Estribillo)

Estiró la pata,
arrugó el hocico,
con el rabo tieso
decía: -¡Adiós, Perico!

(Estribillo)

Todas las vecinas
fueron al entierro
y la tía María
tocaba el cencerro.

(Estribillo).

martes, 4 de noviembre de 2014

Premio de poesía infantil "El príncipe preguntón"


 
    Como apoyo a la creación literaria y al fomento de la lectura entre los niños, el Area de Cultura y el Patronato Cultural Federico García Lorca de la Diputación de Granada convocan la VIII edición del premio de poesía para niños El Príncipe Preguntón de acuerdo con las siguientes bases:

    1. Podrá participar en este premio cualquier persona residente en España, mayor de edad, con un único libro, original, inédito y no premiado antes. Quedan excluidos los ganadores de anteriores convocatorias.

   2. Pueden concurrir exclusivamente libros de poesía para niños escritos en español.

   3. Las obras impresas se presentarán por triplicado, en formato A4 y encuadernadas. En la portada constarán el título y su autor. A modo de orientación, su extensión puede oscilar entre los trescientos y los seiscientos versos. Cada participante deberá adjuntar aparte sus datos personales: breve nota bibliográfica, fotocopia del DNI o pasaporte, domicilio, teléfono y correo electrónico.
Las obras que se remitan impresas se enviarán al Registro General de la Diputación de Granada (calle Periodista Francisco Barrios Talavera, 18014 Granada). En su exterior deberá constar claramente que optan al “VIII Premio de Poesía para Niños El Príncipe Preguntón”. También podrán presentarse en cualquiera de las otras formas previstas en el artículo 38.4 de la Ley 30/1992, de 26 de noviembre, de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas y del Procedimiento Administrativo Común.

   4. Las obras también podrán presentarse como archivo digital en formato PDF protegido contra modificaciones pero con permisos de impresión habilitados. Además, se enviarán en fichero PDF aparte los datos personales: breve nota biobibliográfica, digitalización del DNI o pasaporte, domicilio, teléfono y correo electrónico. El nombre del fichero que contenga la obra será el del título de esta. El nombre del fichero que contenga los datos será el de la obra seguido de la palabra datos.
Las obras en formato digital se enviarán a la dirección publicaciones@dipgra.es con acuse de recibo. En el cuerpo del mensaje se harán constar el nombre de la obra y el autor. En el asunto del mensaje figurará “VIII Premio de Poesía para Niños El Príncipe Preguntón”.

   5. La convocatoria, abierta desde la fecha de publicación de estas bases en el Boletín Oficial de la Provincia de Granada, concluye el día 19 de diciembre de 2014. Se entenderán dentro de plazo los libros recibidos antes del 20 de diciembre de 2014 o aquellos cuyo matasellos de Correos sea anterior a esa fecha.

   6. El jurado del premio estará formado por tres miembros: el diputado del Area de Cultura y Patrimonio de la Diputación de Granada o persona en quien delegue, el autor ganador de la anterior edición del premio y un especialista en literatura infantil y juvenil.

   7. El premio está dotado con tres mil euros y la publicación de la obra ganadora en la colección ilustrada El Príncipe Preguntón de la Diputación de Granada, que se encargará de la difusión y distribución del libro como parte de su catálogo. El premio se puede declarar desierto. El fallo del jurado se hará público la primera semana de marzo de 2015 y se comunicará personalmente al ganador.

   8. Las obras impresas no seleccionadas podrán ser retiradas, por el autor o persona debidamente autorizada, en el departamento de Publicaciones del Area de Cultura de la Diputación de Granada (Palacio de los Condes de Gabia, Plaza de los Girones, 1, Granada) hasta el día 30 de abril de 2015, plazo a partir del cual serán destruidas. Las obras recibidas por correo electrónico y no seleccionadas serán destruidas en el plazo de diez días tras la publicación del fallo.

   9. Concurrir a este premio significa aceptar sus bases. El fallo del jurado es inapelable. Todas las incidencias no previstas en estas bases serán resueltas por el jurado cuando éste quede constituido o por la Junta de Gobierno de la Diputación de Granada.

   Fuente: Boletín Oficial de la Provincia de Granada (PDF)

domingo, 2 de noviembre de 2014

El clásico de la semana es...

      
       Because I could not stop for Death, de Emily Dickinson, porque estas fechas imponen poemas de tema mortuorio, y este es uno de los más bellos, misteriosos y sugerentes que conozco, sin dejar por ello de ser adecuado para niños por su narratividad. Y porque, a pesar de ello (o tal vez por ello), me parece totalmente adecuado para niños.  

Because I could not stop for Death – 
He kindly stopped for me –  
The Carriage held but just Ourselves –  
And Immortality. 

We slowly drove – He knew no haste
And I had put away
My labor and my leisure too,
For His Civility –  

We passed the School,
where Children strove
At Recess – in the Ring –  
We passed the Fields of Gazing Grain –  
We passed the Setting Sun –  

Or rather – He passed us – 
The Dews drew quivering and chill – 
For only Gossamer, my Gown – 
My Tippet – only Tulle –  

We paused before a House that seemed
A Swelling of the Ground – 
The Roof was scarcely visible – 
The Cornice – in the Ground –  

Since then – ‘tis Centuries – and yet 
Feels shorter than the Day
I first surmised the Horses’ Heads 
Were toward Eternity –

                *   *   *

Como yo no podía esperar al Señor Muerte –
Amablemente me esperó Él a mí –
La Carroza nos llevaba solo a Nosotros –
Y a la inmortalidad

Fuimos despacio – Él no tenía prisa
Y yo había dejado
Mi trabajo y mi ocio
Por Su Amabilidad –

Pasamos la Escuela donde los Niños jugaban
En el Recreo – en el Patio –
Pasamos los Campos del Grano Chismoso –
Dejamos atrás el Sol Poniente –

O mejor – Él nos dejó atrás a Nosotros –
El Rocío caía frío y trémulo –
De Gasa solo era mi Vestido –
Y mi Estola – de Tul –

Nos detuvimos ante una casa que parecía
Protuberancia en el Suelo –
El Tejado apenas era visible –
La Cornisa – en el Suelo –

Desde entonces – han pasado Siglos – y aún
Me parecen más cortos que aquel Día
En que vi las Cabezas de los Caballos
Entrar en la Eternidad –

(traducción de José Luis Rey, perteneciente a las Poesías completas de Emily Dickinson publicada por Visor).

viernes, 31 de octubre de 2014

Laura Forchetti, VII Premio Orihuela de poesía para niños

     
     La escritora argentina Laura Forchetti ha sido la ganadora del VII Premio Internacional Ciudad de Orihuela de Poesía para Niños con la obra presentada con el lema Buenos días – medianoche. Al certamen, convocado por la Concejalía de Educación del Ayuntamiento de Orihuela y el sello FAKTORÍA K, de KALANDRAKA, se han presentado 159 originales enviados desde 14 países. El poemario galardonado se publicará en marzo de 2015 y la autora recibirá 5.000 euros.
   El jurado del VII Premio Internacional Ciudad de Orihuela se ha referido a Buenos días – medianoche como “un ejercicio de contemplación de la noche que rezuma lirismo y poesía verdadera”. Asimismo, ha destacado que se trata de una obra “sosegada, de verso abierto y muy sugerente, que destila momentos de intensa emoción”. Sus composiciones, pobladas de “hallazgos, sorpresas e imágenes”, discurren con una “cadencia suave y pequeñas asonancias”, según ha justificado el jurado en su decisión, acordada por unanimidad.
    Laura Forchetti (Coronel Dorrego, provincia de Buenos Aires, 1964) es maestra y especialista en retardo mental y estimulación temprana. Se ha formado como animadora a la lectura y la escritura en el ámbito de la literatura infantil. Coordina talleres literarios para niños y adultos en Buenos Aires. Ha publicado los libros de poemas Temprano en el aire (2012), Cartas a la mosca (2010) y Cerca de la acacia (2007). También es autora de Un objeto pequeño (2010), junto con la artista plástica Graciela San Román. Ha participado en varias antologías poéticas.
     De los 159 poemarios candidatos al premio, 121 son de procedencia española: del resto del mundo se han presentado obras llegadas desde Argentina, Chile, Costa Rica, Ecuador, Cuba, Uruguay, Bolivia, México, EEUU, Alemania, Bélgica y Hungría.
    Por otra parte, entre los trabajos finalistas, el jurado ha recomendado -por su “calidad literaria”- La hormiga que quiso ser letra, de José Antonio Ramírez Lozano (Badajoz, 1950).
    El jurado ha estado formado por la concejal de Educación de Orihuela, Rosa Martínez, la ganadora del Premio Ciudad de Orihuela en la edición de 2013, María Jesús Jabato, el poeta Antonio Rubio, el escritor y profesor Álvaro Giménez, y el director de Kalandraka, Xosé Ballesteros, con el técnico de Educación de Orihuela, Manuel Ferrer, en calidad de secretario.

miércoles, 29 de octubre de 2014

Nursery Rhyme Comics



Para Pablo, que me descubrió este hallazgo   

     La literatura infantil ha tenido tradicionalmente en el folclore una fuente inagotable de motivos y recursos, hasta tal punto de que muchos de sus rasgos típicos provienen claramente de la literatura de tradición oral. En este sentido, la literatura infantil anglosajona - que es como decir la literatura infantil sin más, porque en este dominio, como en muchos otros, los países de habla inglesa son los que marcan la pauta - no es una excepción, ya que posee una arraigada tradición de poesía tradicional infantil en las llamadas nursery rhymes. Muchas de ellas son además conocidas más allá de sus países de origen, por la sencilla razón de que en muchos manuales de estudio del inglés como lengua extranjera se han incluido estas canciones breves, de estructuras repetitivas, juegos de palabras y usso constante del sinsentido o nonsense, que es lo que les da muchas veces ese tono particular y, seguramente, lo que hizo las delicias de alguien como Lewis Carroll, cuya Alicia acusa una fuerte influencia de estas composiciones. Las nursery rhymes son patrimonio de la infancia, pues son aprendidas durante los primeros años de escolarización y en la familia (de ahí el nombre), y educan literariamente al familiarizar a los niños con una serie de recursos propios del lenguaje literario que luego se encontrarán constantemente a lo largo de sus primeros años como lectores. En eso las tradicionas anglogosajonas e hispánicas son muy similares, y este es un patrón que se da en casi todas las literaturas infantiles del mundo.
     La literatura popular, ya sea narrativa o poética, es por tanto una fuente inagotable de inspiración y de reformulación para las nuevas generaciones de creadores, y por eso hay tantas obras que la reinterpretan, ya sea consciente y declaradamente, o con una influencia clara pero no confesa. Una versión ilustrada de un clásico de los cuentos infantiles no es sino una reinterpretación más de esta enorme tradición y, aunque lo más frecuente es que esta reformulación se haga con la narrativa, también hay ejemplos en la poesía, aunque más escasos. He aquí el interés de este volumen publicado en 2010, Nursery Rhyms Comics, que, como su propio nombre indica, es un conjunto de poemas populares ingleses ilustrados y reinterpretados. Pero no por ilustradores, sino por historietistas o autores de cómics. No es, pues, un simple libro ilustrado, con la dinámica propia de ese género, en la que a cada composición lírica le corresponde una ilustración que la interpreta de manera más o menos unívoca, sino que se trata de una verdadera recreación de los versos, dado que se usa un lenguaje nuevo, fuertemente codificado y con convencionalismos muy establecidos, para llevarlo a cabo, de manera que en la mayoría de los casos se crea una secuencia narrativa - o un amago - para ello mediante los recursos propios de la historieta. Por ello, al hablar de este libro se podría decir que la variedad del libro está el gusto, por supuesto, y no solo porque son cincuenta los artistas que se acercan a las rimas, cada uno con su estilo particular, sino porque cada uno interpreta la rima de una manera y la pone en escena de forma distinta. Algo que en ocasiones es difícil, ya que las nursery rhymes, como en general toda la poesía tradicional infantil, abunda mucho en el uso del sinsentido y el absurdo, dado que en ella no importa tanto el contenido como el fin, y este no es otro que acompañar los juegos y las actividades de los niños. Quien intente analizar estas composiciones con métodos tradicionales saldrá defraudado, pero no quien simplemente se deje llevar. 
    Dejarse llevar es al parecer lo que ha hecho la mayoría de los historietistas que colaboran en este volumen, y a cada uno esa corriente lo ha hecho arribar a diferentes soluciones, quizás no tanto en función del estilo particular de cada uno, sino de las imposiciones de cada una de las composiciones. Algunas, como Pussycat, Pussycat, Where Have You Been? (‟Pussycat, Pussycat, / Where Have You Been? / I've been down to London / To visit the Queen. / Pussycat, Pussycat, / What did you there? / I frightened the little mouse / right under the chair?”) se prestan bastante bien la traslación al lenguaje del cómic por su estructura vagamente narrativa, con analepsis incluida, y basada en el diálogo. En otros casos, una literalidad casi escrupulosa y un estilo de ilustración bastante realista dan al resultado cierto aire absurdo que, en cambio, resultan muy adecuados para el tono de la composición, como sucede con The Lion and the Unicorn.  Pero, en general, las opciones que mejor funcionan son aquellas en las que la composición de partida ya resulta de por sí bastante enigmática (como destaca en el prólogo Leonard S. Marcus a propósito de Hickory, Dickory, Dock) y el historietista aprovecha esa libertad para dar su propia interpretación (muy sugerente en The Owl and the Pussycat), o aquellas en las que los personajes, a través de los diálogos de los bocadillos, ofrecen un contrapunto cómico al sinsentido del texto original, como, por ejemplo, en Jack the Nimble.   
   Así, este libro constituye una muy afortunada amalgama de un lenguaje muy antiguo pero aún vigente (el de la poesía popular) y de un lenguaje ya no tan nuevo, pero que sin duda constituye una de las grandes aportaciones al campo de la narración visual y verbal del siglo pasado (el del cómic), y, por lo tanto, una importantísima aportación a la educación literaria infantil, en la medida en que mata dos pájaros de un tiro al poner al alcance del lector infantil esos dos tipos de lenguaje al mismo tiempo. Ojalá algún editor español tome nota de la idea.  

Duffy, Chris (ed.), Nursery Rhyme Comics, Nueva York, First Second, 2011.